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La Mutualidad de la Abogacía cierra el tercer trimestre con 3.583 millones de euros en ahorro gestionado, un 9,4% más que en septiembre de 2011

Con una subida del 9,4% en el total de ahorro gestionado, con respecto al mismo periodo del año anterior, el volumen de los recursos de los mutualistas gestionado por la Mutualidad han alcanzado los 3.583 millones de euros, 308 millones más, en valor absoluto, que en el mismo periodo del año anterior.

A esta cifra hay que añadir de forma destacada que el excedente se ha situado en los 29,6 millones de euros, respecto de la misma fecha de 2011, con lo que los fondos propios contables se elevan a 161,3 millones de euros.

Otra cifra significativa se refleja en el aumento de los ingresos financieros que han alcanzado un 23,27% más, influidos por la mayor masa de inversión, la elevada rentabilidad que proporcionan las nuevas inversiones dada la situación de los mercados financieros y también debido al encaje de plusvalías por realización de inversiones y su sustitución por otras de mayor rentabilidad.

Por otra parte, los gastos financieros, principalmente la partida de provisiones por depreciación se han mantenido respecto a las magnitudes del año anterior, pasando los rendimientos netos del 5,03% sobre los activos medios invertidos –en términos anualizados—al 5,40% en septiembre de 2012.

Los gastos de gestión comercial y administrativa sobre el ahorro gestionado han bajado del 0,36%, en septiembre de 2011, al 0,33% en 2012.

Sobre el margen de solvencia, el patrimonio computable a efectos de su cálculo se elevaba a 30 de septiembre de 2012 a 328.231.962 euros, mientras que el patrimonio mínimo exigible en función del volumen de operaciones de la Mutualidad era de 161.500.380 euros, lo que arroja una cobertura del 203,24%.

Fruto de la gestión de los fondos administrados, la Mutualidad ha entregado a cuenta, hasta septiembre 2012, en los saldos de posición de los mutualistas, el 4,50%, sin perjuicio de que con los rendimientos financieros netos de gastos financieros y provisiones alcanzados, sobre el conjunto medio de las inversiones, se llegue a repercutir al Plan Universal y al Plan Junior al cierre del ejercicio una rentabilidad en torno al 5%.

La rentabilidad del Plan Universal supera con creces la rentabilidad que están proporcionando los planes de pensiones en su conjunto, lo que explica el volumen de movilizaciones de saldos de planes que los mutualistas tenían en otras entidades al Plan Universal. Los gastos de la Mutualidad son además muy inferiores a los que cargan los planes de pensiones, con lo que la rentabilidad resultante es todavía mayor.

La rentabilidad de las inversiones de la Mutualidad continúa batiendo de manera muy clara a la inflación, con el objetivo fundamental de aportar crecimiento de capital neto al mutualista en el largo plazo: mientras que la rentabilidad del Plan Universal desde su creación ha sido en promedio del 5,50% anual, la inflación media ha sido del 2,59% en el mismo periodo.

 

Crecimiento de la Mutualidad a largo plazo según su modelo de gestión

Es previsible que la Mutualidad podrá ofrecer, con las hipótesis actuales de los mercados, una tasa de rentabilidad superior al 5,67% durante como mínimo los próximos 13 años. Esto será posible gracias a la composición de su cartera de inversiones, en la que predomina la renta fija y los inmuebles arrendados.

La política de inversiones seguida por la Mutualidad ha sido constante durante los últimos años, en línea con el principio de mantener una gestión conservadora compatible con la maximización de rentabilidades, con riesgo reducido.

Dentro de este modelo de gestión, y tanto por necesidades específicas de inversión como entidad de previsión social, como por condiciones de mercado, cerca del 95% de los recursos de la entidad se encuentran invertidos en activos de gran estabilidad en sus rendimientos y con vencimiento a largo plazo. Ello es esencial para una cartera cuyo objetivo consiste en conseguir revalorización en periodos prolongados de tiempo.

De manera agregada, la composición de la cartera de inversiones de la Mutualidad, está especialmente focalizada en activos de renta fija (82,43%) e inmuebles arrendados (12,53%) con un total, por lo tanto, de activos que proporcionan rendimientos recurrentes, del 94,96% al mes de octubre de 2012.

La cartera de renta fija, cuyo valor contable es de 3.105 millones, presenta una amplia diversificación entre deuda soberana (48,25%) y títulos corporativos (51,75%, en más de 120 emisiones), y también respecto a sus vencimientos.

La duración promedia de los bonos es de 13 años, con una rentabilidad interna media a vencimiento del 5,62%. En esta tasa de rentabilidad, obviamente, no están computadas las eventuales plusvalías que puedan realizarse a lo largo de la vida de esa cartera.

En cuanto a inmuebles, el patrimonio acumulado es de 220.000 metros cuadrados y representa un valor contable de 468 millones. Un 90% de los inmuebles se encuentra arrendado, arrojando por alquileres una rentabilidad media del 6,0% sobre su valor contable; sin computar por tanto las eventuales plusvalías futuras por realizaciones.